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Categoría: Travesías mínimas (Página 1 de 2)

SURTIDO DE RAMALES Y OTRAS YERBAS

12 de mayo de 2024

<< GARDEY

Tras un agradable paseo por Gardey, nos dirigimos hacia María Ignacia, no por la ruta directa junto a las vías, sino por caminos secundarios que ofrecían la promesa de hermosos paisajes rurales serranos, los cuales resultaron ser un verdadero deleite al recorrer.

Ya conocíamos de otro viaje la estación VELA que es el nombre ferroviario de MARIA IGNACIA, así que nos dedicamos a visitar el pueblo en sí. Me llamó la atención una vieja estación YPF en venta a la que seguramente algún emprendedor le dará algún uso ingenioso. Al igual que Gardey es encantador, hasta gallina sueltas en la calle vimos, lo que muestra la paz que reina aquí.

Costeando las vías del ramal activo para cargas VELA-BARROW, nos dirigimos hacia el poblado de ESTACIÓN LOPEZ, curioso nombre ya que «estación» es parte del mismo. El pueblo es muy pequeño pero muy prolijo, como casi todos los de la zona, aunque éste ya pertenece al partido de Benito Juárez.

Otra característica de estos pueblos es el diseño asimétrico de su trazado urbano, que siendo en plena llanura es llamativo

La estación ferroviaria está en ruinas porque un tornado la arrasó en el pasado pero así y todo la conservan en condiciones como patrimonio histórico, pese a que seguramente hubiera sido más sencillo demolerla, como han hecho en otros lugares.

Continuamos hacia el remoto pueblo de TEDIN URIBURU, junto al ramal ferroviario desactivado CHILLAR-VELA, donde la estación está ocupada y solo puede ser apreciada desde afuera. Los carteles no están presentes.

Al igual que el pueblo anterior, su diseño es peculiar, destacando una enorme plaza con forma de rombo. Era domingo al mediodía y el lugar lucía desolado.

Continuamos explorando más estaciones en distintos ramales, lo que nos llevó a cruzar el arroyo de Los Huesos por el antiguo Puente San Francisco, descubriendo con agrado un cauce de agua considerable; el puente probablemente formó parte de un Camino Real en tiempos pasados. Sobre el hormigón hay varias placas de granito tallado con inscripciones de distancias y otras frases patrióticas que datan de 1929.

Al descubrir el trazado del desmantelado ramal ARROYO DE LOS HUESOS-CHILLAR, visitamos lo que queda de la estación MARTIN FIERRO, una pequeña localidad extinta que llegó a contar con una escuela y que ahora se ha transformado en una prolija estancia..

Desde ese punto, siguiendo los caminos vecinales que bordean la Boca de las Sierras y pasando por detrás del Parque Eólico Los Teros, se llega a la RN226, a pocos kilómetros de AZUL. Allí fuimos a visitar la entrada del cementerio local, coronada por el imponente Ángel Vengador de hormigón, obra del Arquitecto Salamone.

Aunque nos quedaba poco hilo en el carretel, decidimos visitar dos estaciones más perdidas en el ramal activo AZUL-LAS FLORES.

Al seguir las vías, llegamos a la ubicación de VICENTE PEREDA, donde lo único que parecía haber era un pequeño bosque. Sin rendirnos, retrocedimos hasta un paso a nivel situado unos 300 metros atrás, y desde allí pudimos ver el cartel. Abandonamos el vehículo y nos dirigimos a pie para tomar fotos, esquivando varios cerdos que pastaban sobre las vías.

El edificio de la estación había sido demolido, no quedaba nada; el terreno del complejo ferroviario, como suele suceder, se había transformado en una granja porcina (Chanchería en castellano antiguo)

Con ciertas reservas, debido a que el camino estaba poco transitado, continuamos junto a las vías hacia la enigmática SHAW, oculta en una densa arboleda que domina casi toda la estación.

Al hallar la manera de aproximarnos a pie, nos dimos cuenta de que estaba más que oculta; estaba totalmente devorada por la vegetación, incluyendo los galpones. La única área despejada era la zona de las vías, por donde aún circulan los trenes de carga. Los dos carteles seguían erguidos.

Con esta visita concluimos nuestro raid ferroviario de fin de semana y comenzamos el regreso por la RN3.

Cerca de Gorch, un supuesto atajo hacia General Belgrano nos atrajo y decidimos aventurarnos por caminos rurales solitarios al sur del río Salado, para finalmente regresar a casa por la RP29.

GARDEY, un pueblo encantador

12 de mayo de 2024

Amaneció muy fresco en Gardey. Incluso dentro de nuestra cabaña también había bajado la temperatura porque, claro, ninguno de los dos se levantó durante la noche a alimentar la salamandra.

El día despuntó muy lindo y pudimos comprobar la belleza del lugar donde recalamos anoche, el complejo de cabañas EL OTA.

El bosque de eucaliptos es encantador y las cabañas están bien separadas como para tener suficiente privacidad. Muy lindo lugar para descansar y excelente la atención de su dueño Daniel. Muy recomendables!

Desayunamos tranquilos, acomodamos los bártulos en la chata y salimos a completar el recorrido mientras regresábamos a casa.

Nos dimos una linda vuelta por GARDEY, que nos impresionó muy gratamente por la prolijidad y tranquilidad: pueblo con bicicletas sin cadenas en la calle, seguro es un buen lugar para vivir.

Por la hora que lo recorrimos parecía un pueblo completamente desierto, como lo documentan las fotos que siguen: calles y plazas sin humano alguno.

Las edificaciones antiguas están muy bien preservadas y es placer contemplarlas. Y hay muchas!

La estación está muy linda y cuidada y ahora funciona como Biblioteca Popular.

No hace tanto existía un tren turístico que salía de Tandil pero ya no corre, sin embargo parece lista para entrar en actividad cuando se lo requieran.

Seguimos con rumbo a María Ignacia, por caminitos serranos

POR EL RAMAL TANDIL – LOBERÍA y UNA YAPITA…

11 de mayo de 2024

<< DE PUERTA DEL DIABLO

Nos dirigimos por caminos entreverados tratando de acortar distancias hacia EL LENGUARAZ, lo cual resultó un fracaso ya que al final varios de los que figuraban como atajos en el GPS terminaban dentro de estancias con candados en sus tranqueras. Terminamos haciendo muchos kilómetros más de lo planeado.

Igual nos la ingeniamos para llegar a esta estación de nombre tan particular, que es una de las tantas que prácticamente no tienen un poblado a su alrededor aunque si tiene una hermosa escuela que todavía funciona, tal como nos contó el morador de la estación, que a su vez es el portero de la escuela desde hace muchos años.

El edificio, de dos plantas, es enorme y casi desproporcionado para el entorno, pero se encuentra en excelentes condiciones, probablemente porque siempre contó con alguien que previno el vandalismo que, de otro modo, habría sufrido como la mayoría. Tal como observamos en otras estaciones que visitamos posteriormente, la longitud del andén refleja el optimismo de sus diseñadores; igualmente impresionante es el tamaño de los galpones.

Dejamos EL LENGUARAZ y por el clásico camino que costea las vías nos dirigimos a LICENCIADO MATIENZO, un pequeño poblado de sólo nueve manzanas, donde encontramos una réplica exacta de la anterior y de las que nos quedaban por ver durante el día.

La fachada de la estación, visible desde el pueblo y adornada con un parque infantil, presenta un aspecto atractivo y bien mantenido. Sin embargo, está claro que alguien ocupa el lugar, ya que el interior contrasta marcadamente en su estado. A pesar de que parecía deshabitado, no me animé a meterme, por lo que tuve que ser astuto para tomar algunas fotografías del andén y las señalizaciones..

En el predio de la estación hay una gran cantidad de silos bolsas lo que indica gran actividad agrícola.

Continuamos bordeando las vías hacia la próxima parada, SAN MANUEL, que conserva un estilo similar. La estación aquí está más integrada con el pueblo, con el edificio funcionando como un Museo Histórico y las tierras ferroviarias convertidas en un parque público; hasta construyeron una cancha de bochas en el andén. Vimos a muchos jóvenes reunidos, tomando mate y disfrutando del soleado sábado por la tarde en el predio del ferrocarril.

SAN MANUEL es un muy lindo pueblo de unas 35 manzanas, muy prolijo y parece pleno de actividad.

Nos restaba visitar una última estación de las previstas para el día, NAPALEOUFÚ, un pequeño poblado junto a la RP227, donde observamos nuevamente el mismo diseño de edificio por cuarta vez. Sacamos fotos de práctica, las cuales podrían haberse confundido fácilmente con las de las otras tres estaciones sin que nadie notara la diferencia. Evidentemente, los constructores contaban con un único diseño que implementaron consistentemente en esta línea.

Todavía nos quedaba un poco de luz antes de ir a alojarnos a GARDEY en unas bonitas cabañas que descubrimos googleando. La vez pasada, cuando vinimos a a zona nos había quedado sin investigar la parte oeste del Paso de la Muerte y decidimos ir a asomarnos del otro lado.

Antes de llegar a TANDIL, tomamos unos caminos serranos solitarios pero encantadores, y nos fuimos acercando hasta que el sendero se acabó a tres kilómetros del cruce. Un pastizal alto se presentó, pero se podía intuir que, con precaución, era posible continuar con el vehículo, lo cual hicimos por un kilómetro y medio más. Aunque era factible seguir, no era prudente hacerlo solos, ya que era imposible discernir lo que había debajo. Sin embargo, la curiosidad prevaleció y, aunque la luz empezaba a disminuir, decidimos explorar a pie un poco más para evaluar su viabilidad para el futuro intento de atravesar el Paso de la Muerte con chatas.

Avanzamos un kilómetro mas entre los altos pastizales, con cierto riesgo ya que vaya a saber con que bicho nos podíamos encontrar, pero la curiosidad pudo más y alcanzamos a divisar a 500 metros el arroyo Las Chilcas y el famoso paso, sin observar obstáculos insalvables. Cuando encuentre algún socio, seguro con las fiel Pampa 02 me le animo: habrá que trabajar un rato pero es un lindo desafío.

Nos volvimos, casi a oscuras y nos encaminamos a GARDEY a las cabañas EL OTA, en el medio de un denso bosque de eucaliptos.

Hacia bastante frío y una salamandra encendida nos esperaba y donde cenamos el locro que nos habíamos traído listo para calentar.

Mañana todavía teníamos un variado y extenso regreso ferroviario, previa escala en GARDEY

A LA PUERTA DEL DIABLO POR EL CAMINO DE LOS CURROS

11 de mayo de 2024

El viaje empezó el sábado bien temprano en Florencio Varela desde donde salimos en busca de paisajes serranos y estaciones ferroviarias. Esta vez usamos la RP29, que ahora está en bastantes buenas condiciones y en estos fines de semana no turísticos tiene poco tráfico y es muy tranquila, como para manejar relajado tomando unos mates.

El único tramo feo es alrededor del puente del Samborombón, donde está en construcción un segundo puente paralelo, pero es bastante corto.

Después de Ayacucho, todavía en la RP29, tomamos un atajo por una vieja ruta de tierra rumbo a Dos Naciones, donde empezamos a disfrutar del colinoso entorno.

Ya luego de Dos Naciones, que no visitamos porque había sido objeto de un paseo anterior, pusimos proa a lo que nos había quedado en el tintero: la Puerta del Diablo. Si bien este tramo de enlace ya lo habíamos realizado, hacerlo en sentido inverso nos proporcionó perspectivas diferentes que disfrutamos mucho.

Al llegar al cruce con el camino que nos conduciría a la Puerta del Diablo nos sorprendió un cartel que anunciaba el «Camino de los Curros».

Como imaginarán enseguida pensamos qué tendrían que ver los políticos con este camino, pero pese a que no aclaraba mucho más, entendimos que tendría que ver con el pajarito que se mostraba en la foto del cartel.

Cuando tuviéramos señal de internet lo chequearíamos, ya que allí en plena naturaleza, por suerte no había…

Este Camino de los Curros está bordeado a ambos lados por unos arbustos de un verde muy llamativo y hacia el final del mismo se visualiza un abra en un cordón serrano que indudablemente debería ser la famosa Puerta del Diablo.

Unos kilómetros más adelante nos introdujimos en esa abra, que sin ser algo espectacular es bastante cerrada y muy pintoresca: alberga un arroyo temporario y una bonita estancia muy arbolada: La Serranita.

Allí hicimos un alto en el camino y aprovechamos para comer unos ricos sándwiches de milanesa que trajimos de casa.

Cuando retomamos el viaje, prontamente salimos a la RP227, la cual cruzamos con la intención de iniciar un extenso periplo ferroviario por el ramal que une Tandil (Desvío Aguerre) con Lobería.

Sobre la ruta pudimos tomar señal fugazmente y nos sacamos la duda de los curros: ninguna de las dos suposiciones era la correcta, ya que el motivo del nombre eran justamente los llamativos arbustos, que ahora que miramos bien, son característicos de la zona, aunque no en la misma densidad que en este particular camino. Les dejo el link que encontramos para mayor información: https://florabonaerense.blogspot.com/2021/12/camino-de-los-curros.html

Nos vemos sobre las vías, en El Lenguaraz

POR LOS ALREDEDORES DE TANDIL

11 y 12 de mayo de 2024

La zona serrana próxima a Tandil, Balcarce y Lobería es muy atractiva; no tiene la majestuosidad y la imponencia de los paisajes cordilleranos pero posee una serena y balanceada belleza que nos da gusto recorrer, combinando los ondulantes caminos vecinales que se adentran en los campos multicolores cultivados con los trazados e instalaciones ferroviarias que tanto nos apetecen.

Este fin de mayo volvimos a la carga. Elegimos unas cabañas muy bonitas en Gardey y con centro allí hicimos un extenso recorrido visitando parajes y estaciones ferroviarias a lo largo de todo el fin de semana.

Así es como estuvimos en Dos Naciones, Puerta del Diablo, El Lenguaraz, Licenciado Matienzo, San Manuel, Napaleofú, Paso de la Muerte (de nuevo), Gardey, María Ignacia, Estación López, Tedin Uriburu, Puente San Francisco, Martin Fierro, Cementerio de Azul, Vicente Pereda y Shaw.

Todo en un día y medio, utilizando caminos rurales, fuera de las rutas asfaltadas.

Les dejo un puñadito de fotos y en los próximas entradas, les iré contando detalles de cada lugar.

POR LOS PAGOS DE CHIVILCOY

18 de febrero de 2024

En el trabajo, estoy cerca de comenzar un proyecto por la zona de Chivilcoy. Además de las cuestiones contractuales, técnicas y económicas que me tocaron leer, un extenso estudio de impacto ambiental me puso en conocimiento de la historia de la fundación de la ciudad y de una curiosa pala que marcó el centro de la ciudad.

Aprovechando un soleado y caluroso domingo de febrero, nos fuimos a dar una vuelta por la zona con mi esposa y mi vieja, con la perfecta excusa de encontrar esos símbolos de la historia y por supuesto visitar algunas estaciones ferroviarias circundantes dentro del partido.

Entramos desde la RN205 en Roque Pérez y nos desviamos del asfalto pasando por delante del insólito Cine Club Colon del Paraje La Paz Chica, antes de retomar la RP30 con rumbo al primer poblado que preveíamos visitar, MOQUEHUÁ.

La entrada al pueblo nos había llamado la atención por la presencia de lo que a la distancia parecía una vieja locomotora de vapor. Recién cuando salimos, nos acercamos y con sorpresa descubrimos que se trataba de una réplica artesanal «sui generis» construida con todo tipo de elementos en desuso y de chatarra, pero muy bien lograda. Lindo homenaje al ferrocarril!

Domingo muy temprano el pueblo era un desierto, sin humanos por la calle.

Bicicletas estacionadas en los cordones, por supuesto sin cadenas ni candados esperando que sus dueños se levanten y salgan a disfrutarlas. Para nosotros, los del conurbano, una rareza total.

Todo está muy prolijo y la estación ferroviaria estilo francés del CGBA no era la excepción. Está muy bien mantenida convertida en una dependencia comunitaria y entre otras actividades, tiene una radio FM 90.9 en el edificio principal y una Agrupación Gaucha «La Pastora» ocupa el galpón de cargas.

Es hermoso ver el andén con baldosas como si fuera una coqueta vereda de una casa. !Que bien hechas fueron las estaciones francesas del CGBA!

Una vuelta por el pueblo, que comenzaba a desperezarse, nos mostró una vieja cancha de pelota a paleta y unas hermosas ochavas de colección.

Próximo paso era visitar LA RICA, un muy pequeño pueblo con calles de tierra pero con dos estaciones, ambas fuera de servicio desde hace mucho tiempo.

La que estaba en el centro del pueblo era la de trocha angosta que pertenecía al extinto Ferrocarril Midland. Parte de los edificios fueron demolidos y sólo sobreviven un galpón, un tanque de agua y el andén. No hay nomencladores, que es algo que siempre nos gusta encontrar.

El predio lo utiliza la municipalidad para estacionar maquinas viales y camiones y acopiar materiales; en la arboleda que acompaña al andén hay una especie de parque con mesas y asientos como para hacer un picnic o matear.

Luego fuimos en búsqueda de la otra estación, la de trocha ancha, perteneciente al Ferrocarril del Oeste Ramal Gorostiaga-Anderson. La misma se encuentra dentro de una propiedad privada ,»La Milagrosa», rodeada de una densa arboleda.
Desde lejos se puede apreciar que el edificio de la estación así como el galpón de cargas están en muy buenas condiciones pero no se aprecian los nomencladores.

Retomamos la RP30 y ahora nos llegamos al objetivo principal del paseo: la ciudad de CHIVILCOY, con sus estaciones y sus plazas.

Rastreamos la estación en uso, CHIVILCOY SUD, la cual tiene actualmente servicios corriendo día por medio entre Once y Pehuajó.
Está muy bien cuidada y muestra una arquitectura muy bonita. Su construcción data de 1909 que fue cuando se desplazó la traza ferroviaria que atravesaba la ciudad por el medio, cerca de la plaza principal actual. Con el crecimiento de la ciudad, casi que la tendrían que mover de nuevo.

Quiero destacar que todo se ve muy prolijo en esta ciudad y me llamó la atención un detalle interesante: casi siempre ocurre que uno no sabe cual es la velocidad máxima permitida cuando recorre una nueva localidad (tampoco cuando no es nueva…) porque la cartelería es completamente confusa; acá en Chivilcoy, al menos sobre las avenidas, cada columna de iluminación tiene un cartelito que la indica.

La vieja estación denominada CHIVILCOY NORTE que databa de 1865, fue completamente demolida en 1968 y en su predio se construyó la actual Terminal de Ómnibus.

Después nos fuimos a la muy bonita plaza principal 25 de Mayo, que ocupa cuatro manzanas donde había mucha gente paseando y disfrutando de sus árboles y jardines en la agradable jornada dominguera. Como toda plaza de pueblo del interior a su alrededor se encuentran la Iglesia y el Palacio Municipal, edificios muy interesantes aunque se deslucen un poco por edificaciones más modernas que las «tapan» un poco.

Nuestra curiosidad era corroborar lo que había leído respecto a la pala fundadora que había marcado el centro del poblado en la fundación de Chivilcoy.

Les dejo el texto que generó esta visita:

El 21 de octubre de 1854 estaba reunida en las chacras de Federico Soárez la comisión especial de diez vecinos designados por el gobierno para elegir el terreno, integrada por Manuel Villarino, Manuel López, Antonio Bermejo, Mariano Benítez, Gabriel Ramírez, Anastasio Chávez, Calixto Calderón y Valentín Coria, faltando solamente Cayetano Castro. Después de un almuerzo criollo se discutió con animación el punto que había motivado la cita, y hasta con cierto explicable calor, sin poderse llegar a nada definitivo. Se convino, en cambio, la mecánica del procedimiento, el protocolo de la fundación: Una pala nueva clavada en la tierra virgen, marcaría el centro exacto del futuro pueblo.

El gesto elegido era bello, sencillo y sugestivo, aquel hondo surco que trazaron los labradores romanos para cercar El Primer Recinto De La Ciudad Eterna. La pala era el elemento de labor, la única arma de los hijos de la tierra de pan y de paz, hincada en la tierra simbolizaba su fecunda unión con el acero.

Así, bajo estos auspicios contradictorios, al rayar el alba del 22 de octubre de 1854, salían de la chacra de Soárez en entusiasta caravana los caballeros citados, rodeando una galera que el anfitrión manejaba personalmente. En el interior viajaban Calixto Calderón y Manuel Villarino, llevando además de la pala, los útiles de escritorionecesarios para levantar el acta.

En el trayecto grupos de vecinos prevenidos iban engrosando la columna, llegando a formar un abigarrado escuadrón de más de 300 jinetes. Así marcharon recorriendo los lotes de Gowlan, López, Cranwell y otros con larga pausa, discutiendo la ventaja e inconvenientes de los diversos lugares, hasta que los cuadros de la tarde, ya agotado el debate y el día declinado, en el monte de Sánchez (hoy de Pechihue), al otro lado de la cañadita, los sostenedores de la primera tesis pretendieron imponerla de viva fuerza, materializándola en el gesto simbólico inapelable de la pala. No lograron su intento, sin embargo Soárez ayudado por López, Chaves y Coria, castigó su cadenero y arrancó al galope largo en demanda del terreno al este de la cañada. Los demás seguían desparramados en la galerita que saltaba como corcho sobre hormigueros y vizcacheras, sorteando las matas de pajas que ponían en peligro su dudosa estabilidad. Al otro lado del bajo, tomados los tranqueros de la rienda por Mariano Benítez que le salió al cruce, parecía que allí habían de terminar las singulares alternativas de la fundación (frente a la fonda oriental), pero Coria, joven y ágil, tomó la disputa de la pala y corrió con ella, perseguido por los demás compañeros empeñados en darle alcance. Finalmente fue rodeado y volteado, pero ya la hoja bruñida del instrumento estaba reciamente hincada en tierra, marcando el centro de la nueva población.

Apaciguado los ánimos turbulentos y definida la curiosa competencia, a las 5 de la tarde se extendió el acta de la fundación del pueblo de Chivilcoy.

LAT 132 kV Chivilcoy I – Chivilcoy II
Evaluación de Impacto Ambiental

Efectivamente casi enfrente del Palacio Municipal hay un monumento en homenaje los fundadores, donde Don Valentín Fernández Coria se muestra con una pala hincada rememorando ese histórico momento.

Cumplido con la excusa del viaje, aproveché a recorrer los caminos rurales donde seguramente me tocará trabajar los meses venideros mientras nos arrimábamos a otra estación ferroviaria cercana del partido de Chivilcoy. También me asomé a conocer la Cañada Chivilcoy.

Así nos llegamos a BENITEZ, una estación del Sarmiento con importantes instalaciones de acopio de granos. No sé si actualmente el movimiento cerealero se hace por trenes pero su infraestructura para ello es muy grande. Su nombre recuerda a otro personaje de aquel contingente de fundadores.

Teníamos que empezar a volver pero todavía queríamos un poco más. Volvimos a la RN5 hasta cruzar la RP30, donde nos metimos por una camino de tierra a buscar el viejo desvío donde el ramal se abría para acceder a las dos estaciones de Chivilcoy pero no encontramos ningún vestigio visible.

Como estábamos sobre el camino costero de las vías y era bueno seguimos por él hasta GOROSTIAGA, la anterior estación en dirección a ONCE y que en su momento fue importante ya que allí se derivaba el ramal a ANDERSON.
Del mismo estilo que CHIVILCOY SUD, está muy bien cuida y mantenida, así que aprovechando lo que quedaba la soleada tarde hicimos con una recorrida donde la hicimos caminar un poco a mi vieja.

Contentos con la pequeña gran vuelta que habíamos hechos nos volvimos temprano a casa para evitar el tráfico vespertino de los domingos del Acceso Oeste.

EL VADO DE LA TRINIDAD

29 de octubre de 2023

Despues de visitar el Paso de la Muerte seguimos nuestro derrotero serrano, ahora buscando el Vado de la Trinidad, donde esperábamos bautizar a Pampa 03.

No atravesar el Paso de la Muerte nos llevó a un largo rodeo por el sur que nos hizo pasar por AZUCENA, estacion que ya habíamos visitado allá lejos en el 2011, donde el paso a nivel nos regaló el pasaje de un tren carguero larguísimo cuyo desfile en subida pude filmar completamente.

Un tren de carga a toda potencia subiendo hacia Azucena

Luego aterrizamos en el bucólico pueblo de María Ignacia (Estación VELA).

Me encantó este último pueblo; tiene una paz, una tranquilidad, una prolijidad que genera una sana envidia para los que nos toca vivir en el conurbano bonaerense.

Era la hora de la siesta, así que casi no había nadie por la calle y como es habitual nos fuimos a visitar la estación, que por cierto está muy bien cuidada.

Cumplido el ritual ferroviario, nos abocamos a buscar cómo llegar al Vado de la Trinidad.

Si bien hasta el momento no habíamos tenido indicios de lluvias en todo el recorrido, a partir de ahora era evidente que la noche anterior había caído algún fuerte chaparrón y por lo tanto, de vez en cuando debimos sortear algunos charcos, que se iban incrementando a medida que os acercábamos al cauce del Arroyo de los Huesos, el cual nos proporcionaría el vado de la Trinidad. Se me instaló la duda si iba a ser practicable pero no le iba a aflojar…

En los últimos metros de aproximación, obviamente un bajo inundable, la huella se volvió resbaladiza y probé con éxito el modo «resbaladizo» del control de tracción de Pampa 03.

Y apareció el vado: era bastante ancho y con mucha correntada, lo suficiente para envalentonarme y poner a prueba la chata. Así que por primera vez puse la 4×4 baja con el bloqueo y me mandé. Tenía casi medio metro de profundidad pero el piso era muy firme, pero lo supe mientras estaba cruzando.

Por supuesto que pasamos sin problemas y Pampa 03 tuvo su bautismo acuático. Tiene que ir aprendiendo…

Después de este evento , solo quedó regresar pasando por Pablo Acosta y por Boca de las Sierras. Un excelente recorrido en sólo dos días.

BUSCANDO DOS NACIONES Y EL PASO DE LA MUERTE

29 de octubre de 2023

Después de pasar la tarde anterior en la laguna LA BRAVA y sabiendo que teníamos gasoil para volver tranquilos a casa, nos dispusimos a pasear por las serranías de Balcarce y Tandil, buscando lugares poco visitados.

El primer objetivo era terminar de rodear la laguna La Brava por una huella precaria por el oeste. Años atrás habíamos intentado desde el extremo sur, después de unas lluvias y se nos había negado por el barro; ahora lo intentamos desde el norte y también se nos frustró porque un grueso árbol caído impedía el paso, La tercera será la vencida…

Reculamos hacia la RN226 y a la altura de una gran curva a la derecha nos metimos por un camino de tierra para «ahorrar camino» rumbo a Balcarce, adonde ingresamos por sus fondos, donde está la subestación eléctrica.

Cruzamos todo Balcarce, confirmando la excelente decisión de ir a Vidal a buscar combustible porque todas las estaciones de servicio estaban cerradas.

Le apuntamos a un camino vecinal más o menos transitado, que creo que era la vieja ruta 226 hasta que la asfaltaron y por supuesto rectificaron, con vistas muy pintorescas de las serranías, con el objetivo de conocer el paraje DOS NACIONES, que siempre había visto en los carteles de la ruta y sabía de un viejo almacén de campo en actividad que me había comentado Susana Gioacchini, de Truenotour.

El camino era bastante intricado con muchas curvas y con suaves subidas y bajadas que daba gusto manejar, disfrutando de las sierras y de los campos cultivados.

Llegamos al almacén, con un viejísimo surtidor en la puerta y nos adentramos a curiosear: al atravesar la puerta, fue como si hubiéramos cruzado un portal en el tiempo entre dos épocas.

La sensación de fresco del interior contrastaba con el calor de afuera haciendo claras las dos situaciones; dentro, las altas estanterías centenarias llenas de artículos viejos destacando el orden perfecto de las botellas de muchas bebidas que no existen más, un piso de mosaicos con un particular dibujo impecable, una vieja máquina para moler café, las baúles de artículos que se vendían sueltos, el mostrador original y muchas cosas antiguas por doquier, te sitúan por un momento en el siglo pasado.

Destacamos la amabilidad de la dueña que nos atendió con una sonrisa como si fuéramos clientes habituales pese a que sólo estábamos curioseando.

Por supuesto le preguntamos por el llamativo nombre de DOS NACIONES y nos contó se debe que los fundadores fueron un italiano y un español, allá por el 1900.

No necesitábamos nada, pero compramos algo para ser partícipes de esa postal del pasado.

Les paso un interesante video publicado por «El País Turístico» que cuenta mucho más del paraje: https://www.youtube.com/watch?v=d5D_WTtrRSw

Seguimos camino rumbo a otro punto llamativo que había encontrado en los mapas: EL PASO DE LA MUERTE.

Por supuesto es un pomposo nombre de un tramo de traza de un camino vecinal que cruza el arroyo Las Chicas (el curso de agua que origina cerca de Ayacucho el CANAL 5, objeto de una entrada anterior) y que por lo que había investigado, sólo era transitado en bicicletas y en motos. Sabía que sería difícil, más con la chata nueva, pero nos íbamos a asomar a verlo y por qué no, intentarlo.

Otra vez intricados y sinuosos caminos con muchos rodeos de campos, con vistas a las sierras de Balcarce atrás y a las de Tandil adelante, por paisajes muy bonitos, con varios pequeños vados que indicaban lo que se venía…

A mil metros del Paso de la Muerte, después de un par de kilómetros por una huella imperceptible, llegaron las piedras y el inicio de una senda para motos y bicicletas, a lo sumo. En realidad se podía seguir con cuidado, pero preferimos ir a ver si era factible este «tenebroso» paso antes de seguir adelante con la chata.

Hicimos una larga caminata, con un fuerte viento que peinaba los trigales, hasta llegar al arroyo Las Chilcas y su Paso de la Muerte. Nada que ver el nombre con el lugar ya que se trata de un hermoso arroyo serrano, con árboles que invitan a un picnic.

Trigales jugando con el viento

La conclusión es que el paso es practicable aunque hay que andar con mucho cuidado y tal vez haya que trabajar un poco para acomodar algunas piedras para cruzar el arroyo Las Chilcas.

Llegar desde donde dejamos la chata hasta acá también es posible. La duda vino por la continuación del otro lado que, para empezar tiene una fuerte pendiente para salir del arroyo y luego, hasta el primer camino visible en Earth Google había cuatro o cinco kilómetros de los cuales no teníamos idea de obstáculos y fundamente alambrados. Sin duda en otra oportunidad trataremos de ingresar por este otro lado, sabiendo que luego del cruce hay salida. ¨Puede ser una linda expedición.

«Camino» largo que baja y se pierde…
El recorrido hasta Dos naciones y al Paso de la Muerte

Satisfechos con el Paso de la Muerte, seguimos en busca del Vado de la Trinidad, en las cercanías de Pablo Acosta, sobre el arroyo de los Huesos.

LAGUNA LA BRAVA

28 de octubre de 2023

Después de haber gozado de la misteriosa CALFUCURÁ, fruto de la decisión de arriesgar el paseo del día siguiente si no conseguíamos reponer gasoil, desandamos el camino a NAHUEL RUCA, mientras escuchábamos por la radio AM que las estaciones de servicio de Mar del Plata eran un caos por largas colas para despachar racionadamente unos pocos litros de combustible. Sabía que en Vivoratá no hay estación de servicio así que las únicas opciones reales eran Coronel Vidal o Balcarce; en caso negativo, el paseo de mañana sería volver directo a casa y archivar los planes del sábado.

Le apuntamos a Coronel Vidal con pocas esperanzas, después de la experiencias de Dolores y Madariaga. Sin embargo, una Axion en el centro de Vidal no sólo estaba despachando, sino que casi no había cola y lo mejor, sin restricciones. Zafamos, podíamos seguir haciendo kilómetros mañana!!!!

Tomamos la RP55 y a mitad camino entre Vidal y Balcarce, nos descolgamos por un camino de tierra que le apuntaba casi recto a la Laguna La Brava, pasando por el Paraje La Brava, el cual desconocía.

Al llegar a la RN226, nos dimos una vuelta por la pintoresca villa residencial Laguna La Brava, caracterizada por el particular diseño curvo de sus calles y sus frondosas arboledas.

Teníamos reserva en unas cabañas fuera del ejido urbano, las cuales nos costó encontrar desde la RN226, ya que no están señalizadas.

El complejo se lama PIEDRA NARANJA y la verdad que es un oasis en el medio de las sierras: no solo es hermoso el paisaje y muy confortables las cabañas, sino que además no hay conexión de internet y apenas si de vez en cuando se encuentra señal de celular. Ideal para descansar desconectados del mundo.

Como era temprano, después de acomodarnos en la cabaña y tomarnos unos mates con vista a la laguna, salimos a caminar por un sendero que primero bordea la laguna y luego comienza a subir al cerro sobre cuyas laderas está el complejo. Cuando comenzó a anochecer, casi llegamos a la cima del cerro y el sendero continuaba, quien sabe adonde lleva.

Sacamos unas fotos y nos volvimos, llegando justo para el pollo al disco que nos habían prometido para la cena. Una hermosa noche estrellada coronó nuestro primer día de paseo.

Mañana investigaríamos algunos lugares poco conocidos de Balcarce y Tandil, empezando por el Paso de la Muerte…

CALFUCURÁ

28 de octubre de 2023

<< NAHUEL RUCA

Salimos de NAHUEL RUCA rodeando el cuadro de la estación para terminar de conocer el paraje, pasando frente a la escuela.

Por un poco transitado camino paralelo a lo que fue el terraplén ferroviario, nos fuimos acercando a través de entretenidos diecinueve kilómetros de arboledas y pastizales.

Al llegar al lugar donde el GPS nos indicaba CALFUCURA, encontramos un espeso y tupido bosque que escondía completamente las instalaciones ferroviarias en el supuesto que existiesen todavía.

Realmente daba la impresión que nos habíamos equivocado de sitio, ya que recordaba haber visto alguna foto en internet del estilo de Nahuel Ruca.

Dejé la chata al cuidado de Adriana y me interné en la vegetación para ver si encontraba algo.

Después de unos casi cincuenta metros de andar agachado esquivando ramas y pastizales apareció el galpón, increíblemente oculto desde el camino. Muy lejos no podía estar la estación pero todavía no se la veía.

Seguí adelante con cada vez más dificultad porque se sumaron unos arbustos espinosos y no quedó otro remedio que seguir un caminito de animales que no sabía adonde me llevaría.

Pero todo tiene su premio y la estación apareció por fin, completamente cubierta por vegetación y árboles caídos. Está vandalizada, pero no tanto ya que, como les vengo diciendo no está a la vista de depredares ocasionales.

El lugar es muy interesante porque al estar tan aislado parece que uno está en otro mundo.

Hice un rápido recorrido corroborando que al menos existe un nomenclador y por detrás encontré una huella que tal vez permita llegar desde el otro lado del cuadro.

No me quedé mucho más porque seguramente Adriana estaría preocupada por mi silencio de radio y además tenía que volver para que ella la viera.

De nuevo hice el tortuoso regreso y por supuesto que no pude reproducir por donde había llegado y terminé saliendo bastante alejado de donde estaba Adriana.

Antes de hacerla pasar por todo el ramaje, decidí probar por el otro lado del cuadro y entonces un «paso a nivel» con una tenue huella permitía cruzar las «vías» y luego retrocedía hacia la estación.

Bueno, desde acá tampoco se la veía pero parecía ser menos espesa la vegetación, así que estacionamos mas o menos enfrente y cruzamos un alambrado rumbo al edificio. De este lado no fue tan difícil llegar y ahora nos abocamos a relevar más detalles.

Empezamos por buscar el nomenclador norte, recorriendo el otrora larguísimo anden pero sólo hallamos restos de las columnas. Entre las malezas ahora apareció el tanque metálico de agua, sorprendentemente oculto pese a su tamaño.

También pudimos ver que al menos había tres vías de desvío, lo que muestra que era una estación destinada a mucho movimiento de trenes de carga.

Volvimos a ver el edificio que, aún vandalizado, conserva muchos detalles de interés.

Valió la pena arriesgar a quedarnos sin gasoil y recortar el paseo del día siguiente.

Realmente visitar este lugar es una experiencia única para apreciar el poder de la naturaleza para retomar el control que alguna vez le arrebató el hombre cuando el camino de hierro se aventuró por aquí.

Veremos como seguimos en función de la reposición de combustible, por ahora nos vamos hacia la laguna La Brava.

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