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EL VADO DE LA TRINIDAD

29 de octubre de 2023

Despues de visitar el Paso de la Muerte seguimos nuestro derrotero serrano, ahora buscando el Vado de la Trinidad, donde esperábamos bautizar a Pampa 03.

No atravesar el Paso de la Muerte nos llevó a un largo rodeo por el sur que nos hizo pasar por AZUCENA, estacion que ya habíamos visitado allá lejos en el 2011, donde el paso a nivel nos regaló el pasaje de un tren carguero larguísimo cuyo desfile en subida pude filmar completamente.

Un tren de carga a toda potencia subiendo hacia Azucena

Luego aterrizamos en el bucólico pueblo de María Ignacia (Estación VELA).

Me encantó este último pueblo; tiene una paz, una tranquilidad, una prolijidad que genera una sana envidia para los que nos toca vivir en el conurbano bonaerense.

Era la hora de la siesta, así que casi no había nadie por la calle y como es habitual nos fuimos a visitar la estación, que por cierto está muy bien cuidada.

Cumplido el ritual ferroviario, nos abocamos a buscar cómo llegar al Vado de la Trinidad.

Si bien hasta el momento no habíamos tenido indicios de lluvias en todo el recorrido, a partir de ahora era evidente que la noche anterior había caído algún fuerte chaparrón y por lo tanto, de vez en cuando debimos sortear algunos charcos, que se iban incrementando a medida que os acercábamos al cauce del Arroyo de los Huesos, el cual nos proporcionaría el vado de la Trinidad. Se me instaló la duda si iba a ser practicable pero no le iba a aflojar…

En los últimos metros de aproximación, obviamente un bajo inundable, la huella se volvió resbaladiza y probé con éxito el modo «resbaladizo» del control de tracción de Pampa 03.

Y apareció el vado: era bastante ancho y con mucha correntada, lo suficiente para envalentonarme y poner a prueba la chata. Así que por primera vez puse la 4×4 baja con el bloqueo y me mandé. Tenía casi medio metro de profundidad pero el piso era muy firme, pero lo supe mientras estaba cruzando.

Por supuesto que pasamos sin problemas y Pampa 03 tuvo su bautismo acuático. Tiene que ir aprendiendo…

Después de este evento , solo quedó regresar pasando por Pablo Acosta y por Boca de las Sierras. Un excelente recorrido en sólo dos días.

BUSCANDO DOS NACIONES Y EL PASO DE LA MUERTE

29 de octubre de 2023

Después de pasar la tarde anterior en la laguna LA BRAVA y sabiendo que teníamos gasoil para volver tranquilos a casa, nos dispusimos a pasear por las serranías de Balcarce y Tandil, buscando lugares poco visitados.

El primer objetivo era terminar de rodear la laguna La Brava por una huella precaria por el oeste. Años atrás habíamos intentado desde el extremo sur, después de unas lluvias y se nos había negado por el barro; ahora lo intentamos desde el norte y también se nos frustró porque un grueso árbol caído impedía el paso, La tercera será la vencida…

Reculamos hacia la RN226 y a la altura de una gran curva a la derecha nos metimos por un camino de tierra para «ahorrar camino» rumbo a Balcarce, adonde ingresamos por sus fondos, donde está la subestación eléctrica.

Cruzamos todo Balcarce, confirmando la excelente decisión de ir a Vidal a buscar combustible porque todas las estaciones de servicio estaban cerradas.

Le apuntamos a un camino vecinal más o menos transitado, que creo que era la vieja ruta 226 hasta que la asfaltaron y por supuesto rectificaron, con vistas muy pintorescas de las serranías, con el objetivo de conocer el paraje DOS NACIONES, que siempre había visto en los carteles de la ruta y sabía de un viejo almacén de campo en actividad que me había comentado Susana Gioacchini, de Truenotour.

El camino era bastante intricado con muchas curvas y con suaves subidas y bajadas que daba gusto manejar, disfrutando de las sierras y de los campos cultivados.

Llegamos al almacén, con un viejísimo surtidor en la puerta y nos adentramos a curiosear: al atravesar la puerta, fue como si hubiéramos cruzado un portal en el tiempo entre dos épocas.

La sensación de fresco del interior contrastaba con el calor de afuera haciendo claras las dos situaciones; dentro, las altas estanterías centenarias llenas de artículos viejos destacando el orden perfecto de las botellas de muchas bebidas que no existen más, un piso de mosaicos con un particular dibujo impecable, una vieja máquina para moler café, las baúles de artículos que se vendían sueltos, el mostrador original y muchas cosas antiguas por doquier, te sitúan por un momento en el siglo pasado.

Destacamos la amabilidad de la dueña que nos atendió con una sonrisa como si fuéramos clientes habituales pese a que sólo estábamos curioseando.

Por supuesto le preguntamos por el llamativo nombre de DOS NACIONES y nos contó se debe que los fundadores fueron un italiano y un español, allá por el 1900.

No necesitábamos nada, pero compramos algo para ser partícipes de esa postal del pasado.

Les paso un interesante video publicado por «El País Turístico» que cuenta mucho más del paraje: https://www.youtube.com/watch?v=d5D_WTtrRSw

Seguimos camino rumbo a otro punto llamativo que había encontrado en los mapas: EL PASO DE LA MUERTE.

Por supuesto es un pomposo nombre de un tramo de traza de un camino vecinal que cruza el arroyo Las Chicas (el curso de agua que origina cerca de Ayacucho el CANAL 5, objeto de una entrada anterior) y que por lo que había investigado, sólo era transitado en bicicletas y en motos. Sabía que sería difícil, más con la chata nueva, pero nos íbamos a asomar a verlo y por qué no, intentarlo.

Otra vez intricados y sinuosos caminos con muchos rodeos de campos, con vistas a las sierras de Balcarce atrás y a las de Tandil adelante, por paisajes muy bonitos, con varios pequeños vados que indicaban lo que se venía…

A mil metros del Paso de la Muerte, después de un par de kilómetros por una huella imperceptible, llegaron las piedras y el inicio de una senda para motos y bicicletas, a lo sumo. En realidad se podía seguir con cuidado, pero preferimos ir a ver si era factible este «tenebroso» paso antes de seguir adelante con la chata.

Hicimos una larga caminata, con un fuerte viento que peinaba los trigales, hasta llegar al arroyo Las Chilcas y su Paso de la Muerte. Nada que ver el nombre con el lugar ya que se trata de un hermoso arroyo serrano, con árboles que invitan a un picnic.

Trigales jugando con el viento

La conclusión es que el paso es practicable aunque hay que andar con mucho cuidado y tal vez haya que trabajar un poco para acomodar algunas piedras para cruzar el arroyo Las Chilcas.

Llegar desde donde dejamos la chata hasta acá también es posible. La duda vino por la continuación del otro lado que, para empezar tiene una fuerte pendiente para salir del arroyo y luego, hasta el primer camino visible en Earth Google había cuatro o cinco kilómetros de los cuales no teníamos idea de obstáculos y fundamente alambrados. Sin duda en otra oportunidad trataremos de ingresar por este otro lado, sabiendo que luego del cruce hay salida. ¨Puede ser una linda expedición.

«Camino» largo que baja y se pierde…
El recorrido hasta Dos naciones y al Paso de la Muerte

Satisfechos con el Paso de la Muerte, seguimos en busca del Vado de la Trinidad, en las cercanías de Pablo Acosta, sobre el arroyo de los Huesos.

LAGUNA LA BRAVA

28 de octubre de 2023

Después de haber gozado de la misteriosa CALFUCURÁ, fruto de la decisión de arriesgar el paseo del día siguiente si no conseguíamos reponer gasoil, desandamos el camino a NAHUEL RUCA, mientras escuchábamos por la radio AM que las estaciones de servicio de Mar del Plata eran un caos por largas colas para despachar racionadamente unos pocos litros de combustible. Sabía que en Vivoratá no hay estación de servicio así que las únicas opciones reales eran Coronel Vidal o Balcarce; en caso negativo, el paseo de mañana sería volver directo a casa y archivar los planes del sábado.

Le apuntamos a Coronel Vidal con pocas esperanzas, después de la experiencias de Dolores y Madariaga. Sin embargo, una Axion en el centro de Vidal no sólo estaba despachando, sino que casi no había cola y lo mejor, sin restricciones. Zafamos, podíamos seguir haciendo kilómetros mañana!!!!

Tomamos la RP55 y a mitad camino entre Vidal y Balcarce, nos descolgamos por un camino de tierra que le apuntaba casi recto a la Laguna La Brava, pasando por el Paraje La Brava, el cual desconocía.

Al llegar a la RN226, nos dimos una vuelta por la pintoresca villa residencial Laguna La Brava, caracterizada por el particular diseño curvo de sus calles y sus frondosas arboledas.

Teníamos reserva en unas cabañas fuera del ejido urbano, las cuales nos costó encontrar desde la RN226, ya que no están señalizadas.

El complejo se lama PIEDRA NARANJA y la verdad que es un oasis en el medio de las sierras: no solo es hermoso el paisaje y muy confortables las cabañas, sino que además no hay conexión de internet y apenas si de vez en cuando se encuentra señal de celular. Ideal para descansar desconectados del mundo.

Como era temprano, después de acomodarnos en la cabaña y tomarnos unos mates con vista a la laguna, salimos a caminar por un sendero que primero bordea la laguna y luego comienza a subir al cerro sobre cuyas laderas está el complejo. Cuando comenzó a anochecer, casi llegamos a la cima del cerro y el sendero continuaba, quien sabe adonde lleva.

Sacamos unas fotos y nos volvimos, llegando justo para el pollo al disco que nos habían prometido para la cena. Una hermosa noche estrellada coronó nuestro primer día de paseo.

Mañana investigaríamos algunos lugares poco conocidos de Balcarce y Tandil, empezando por el Paso de la Muerte…

CALFUCURÁ

28 de octubre de 2023

<< NAHUEL RUCA

Salimos de NAHUEL RUCA rodeando el cuadro de la estación para terminar de conocer el paraje, pasando frente a la escuela.

Por un poco transitado camino paralelo a lo que fue el terraplén ferroviario, nos fuimos acercando a través de entretenidos diecinueve kilómetros de arboledas y pastizales.

Al llegar al lugar donde el GPS nos indicaba CALFUCURA, encontramos un espeso y tupido bosque que escondía completamente las instalaciones ferroviarias en el supuesto que existiesen todavía.

Realmente daba la impresión que nos habíamos equivocado de sitio, ya que recordaba haber visto alguna foto en internet del estilo de Nahuel Ruca.

Dejé la chata al cuidado de Adriana y me interné en la vegetación para ver si encontraba algo.

Después de unos casi cincuenta metros de andar agachado esquivando ramas y pastizales apareció el galpón, increíblemente oculto desde el camino. Muy lejos no podía estar la estación pero todavía no se la veía.

Seguí adelante con cada vez más dificultad porque se sumaron unos arbustos espinosos y no quedó otro remedio que seguir un caminito de animales que no sabía adonde me llevaría.

Pero todo tiene su premio y la estación apareció por fin, completamente cubierta por vegetación y árboles caídos. Está vandalizada, pero no tanto ya que, como les vengo diciendo no está a la vista de depredares ocasionales.

El lugar es muy interesante porque al estar tan aislado parece que uno está en otro mundo.

Hice un rápido recorrido corroborando que al menos existe un nomenclador y por detrás encontré una huella que tal vez permita llegar desde el otro lado del cuadro.

No me quedé mucho más porque seguramente Adriana estaría preocupada por mi silencio de radio y además tenía que volver para que ella la viera.

De nuevo hice el tortuoso regreso y por supuesto que no pude reproducir por donde había llegado y terminé saliendo bastante alejado de donde estaba Adriana.

Antes de hacerla pasar por todo el ramaje, decidí probar por el otro lado del cuadro y entonces un «paso a nivel» con una tenue huella permitía cruzar las «vías» y luego retrocedía hacia la estación.

Bueno, desde acá tampoco se la veía pero parecía ser menos espesa la vegetación, así que estacionamos mas o menos enfrente y cruzamos un alambrado rumbo al edificio. De este lado no fue tan difícil llegar y ahora nos abocamos a relevar más detalles.

Empezamos por buscar el nomenclador norte, recorriendo el otrora larguísimo anden pero sólo hallamos restos de las columnas. Entre las malezas ahora apareció el tanque metálico de agua, sorprendentemente oculto pese a su tamaño.

También pudimos ver que al menos había tres vías de desvío, lo que muestra que era una estación destinada a mucho movimiento de trenes de carga.

Volvimos a ver el edificio que, aún vandalizado, conserva muchos detalles de interés.

Valió la pena arriesgar a quedarnos sin gasoil y recortar el paseo del día siguiente.

Realmente visitar este lugar es una experiencia única para apreciar el poder de la naturaleza para retomar el control que alguna vez le arrebató el hombre cuando el camino de hierro se aventuró por aquí.

Veremos como seguimos en función de la reposición de combustible, por ahora nos vamos hacia la laguna La Brava.

ESTACIONES Y PARAJES SERRANOS DEL SE BONAERENSE

28 y 29 de octubre de 2023

Continuando con la «puesta en servicio» de Pampa 03 y con nuestra adaptación a ella, ahora encaramos una vuelta un poco más larga para que duerma una noche afuera y le sienta el gusto no sólo a los caminos de tierra sino también a los caminos de ripio y piedra de las sierras de Balcarce y Tandil más un interesante vadeo que saqué de la manga buscando en los mapas.

Hay que irla acostumbrando al futuro que indudablemente se le vendrá encima, más allá que Pampa 02 no le va a dar espacio para las difíciles.

En resumen, esta vez nos dirigimos primero hacia la costa por la RN11 para visitar dos esquivas e interesantes estaciones abandonadas del ramal Guido-Vivoratá como son NAHUEL RUCA y CALFUCURÁ, para luego alojarnos y pasar la noche en la laguna LA BRAVA.

Al día siguiente nos internamos por caminos y huellas serranas de Balcarce y Tandil para descubrir el PASO de LA MUERTE, conocer el paraje DOS NACIONES y por último atravesar el VADO DE LA TRINIDAD cerca de la pintoresca BOCA DE LAS SIERRAS y volver a casa por la RN03 totalizado más de 1000 km.

Salimos temprano de casa y tomamos la Autovía 2 hasta Dolores donde nos dimos cuenta que todos nuestros planes podían verse interrumpidos por la falta inexplicable de combustibles. Ninguna estación de servicio hasta allí vendía gasoil premiun y por las dudas, donde pudimos le metimos unos litros de gasoil común con mucho dolor a la pobre Ranger nueva, para por lo menos asegurar el regreso a casa desde La Brava, si se pudría todo.

Nos desviamos en Dolores por la RP63 y después tomamos la Autovía 11 con la intención de entrarle por la retaguardia a estas dos estaciones antes mencionadas. Comprobamos lo correcto de cargarle algo de gasoil «inadecuado» previamente ya que en General Madariaga ni siquiera había gasoil del común y por la radio decían que en Mar del Plata lo poco que se conseguía era con interminables colas.

Desde Madariaga empezamos a recalcular para recorrer las menores distancias y abandonamos la RP11 cortando por camino por tierra pasando por JUANCHO y retomándola ya cerca de la albúfera de Mar Chiquita.

Desde allí la idea era acceder directamente a CALFUCURÁ siguiendo la margen sur del canal 5 pero una tranquera cerrada nos vedó el paso y cambiamos los planes yendo primero a NAHUEL RUCA, lo que implicaba extender bastante el kilometraje previsto peligrando aún más el regreso por la falta de combustible

Los invitó a conocer NAHUEL RUCA >>

NAHUEL RUCA

28 de octubre de 2023

<< Prólogo del viaje

El acceso a NAHUEL RUCA desde la RP11 es muy sencillo ya que un ancho camino de 12 kilómetros te deposita exactamente en la estación.

La estación, por supuesto abandonada y sin servicio desde hace muchos años, fue declarada monumento histórico y presenta algunos signos de que sufre voluntad de restauración, ya que por ejemplo le están colocando unas nuevas rejas al edificio y hay instalados unos paneles solares próximos a una construcción más pequeña que parece ser la base de operaciones de la reconstrucción.

Si bien muestra que estuvo a la buena de Dios durante mucho tiempo y está algo deteriorada, es perfectamente recuperable. Luce orgullosa ambos nomencladores.

No hay un poblado importante a su alrededor; sólo una escuela y el casco de una importante estancia que no denota actividad. Todo es soledad…

El lugar está muy bueno y aprovechamos para degustar nuestra vianda de viaje a la sombra de añosos árboles mientras decidíamos si alargábamos la vuelta estirándonos hasta CALFUCURÁ en función del problema del combustible.

Decidimos arriesgar a costa de achicar la vuelta del sábado y la verdad que valió la pena…

Vengan a ver a CALFUCURÁ >>

PERDIDOS POR EL PROVINCIAL

7 de octubre de 2023

<< Venimos de VALDÉS-HALE

El improvisado plan de regreso a casa nos hizo dejar la RN 205 por la RP60 con el objeto de arrimarnos a la traza del ferrocarril provincial para visitar las abandonadas estaciones de ESTRUGAMOU y EL TRIGO.

Después de atravesar completamente GENERAL ALVEAR , cruzamos la RP51 y por un «escalonado» camino de tierra muy pintoresco llegamos a la escondida estación ESTRUGAMOU, una vieja construcción abandonada pero que conserva todavía buena parte de los atributos de las instalaciones del provincial, como el típico frontispicio con las siglas FCPBA.

Luego, por un ancho camino que costea por donde corrieron las vías, al caer la tarde llegamos a EL TRIGO, un paraje donde el edificio de la estación está en condiciones muy buenas de mantenimiento y que funciona como una dependencia policial. En este caso un pequeño poblado la continúa acompañando.

A partir de acá sólo quedo volver a casa, completando 750 km con la nueva Pampa 03, dejándonos un sabor muy agradable en este primer «breve» contacto: excelente andar, muy confortable, consumo muy interesante.

PUEBLOS TRANQUILOS SOBRE EL RAMAL A BOLIVAR

7 de octubre de 2023

<< Venimos de PUEBLITOS e ISLAS

Después de la grata sorpresa de ISLAS, un breve trayecto de asfalto nos deposita en VALDÉS, un poblado de cierta importancia y muy pintoresco con grandes palmeras que adornan su principal avenida con boulevard, de tierra, que costea el ferrocarril.

Sábado al mediodía era un desierto total, sólo estábamos nosotros…

AGUSTIN MOSCONI (280 habitantes) es el próximo eslabón de la cadena, al cual accedemos por un camino vecinal que costea las vías enhebrándola varias veces.

Otro pueblo desierto en la siesta del sábado, en el medio de los arenales del oeste.

Luego de un infructuoso intento de costear las vías para llegar a HUETEL, debimos recular y hacer un largo rodeo para acceder a esta estación sin pueblo, aunque con una interesante historia de una estancia homónima que aloja un palacio de los más suntuosos del país, cuyo resumen lo pueden leer AQUÍ. No intentamos siquiera visitarlo a sabiendas que es difícil, sólo pasamos por la estación.

A DEL VALLE (889 habitantes) llegamos volviendo a costear a las vías por muy arenosos caminos donde nos encontramos con una población importante con instalaciones impecables. Tiene su nombre en memoria del coronel Narciso Del Valle, participó en las operaciones militares contra los aborígenes en el siglo XIX.

Por último, también costeando las vías, llegamos a final de nuestro recorrido por el ramal, al prolijo pueblo de HALE (210 habitantes)

Y así completamos lo que nos faltaba de este ramal que a partir de allí hacia el sur, desde SANTOS UNZUÉ hasta RIVERA ya lo habíamos recorrido con mi entrañable amigo Coco, hace unos años, cuando visitamos 33 estaciones de un saque.

Volvimos a la RN205 cerca de Bolívar sin planes especiales, los que inventamos mientras nos tomábamos unos mates y nos llevaron a un extraño desvío por los pagos del ferrocarril provincial.

PUEBLITOS E ISLAS

7 de octubre de 2023

El título engaña. No fueron varios pueblitos ni muchas islas con la que empezamos esta «breve» recorrida ferroviaria de 850 km, donde estrenamos a Pampa 03 por el centro bonaerense en algunos caminitos de tierra.

Después de llegar a Saladillo por la RN205, hicimos unos kilómetros por la RP51 hacia el norte y a poco de andar nos bajamos del asfalto y nos internamos por los arenales con la idea de recorrer el ramal ferroviario 25 de Mayo – Bolívar en el tramo que aún no conocíamos, entre ISLAS y DEL VALLE.

Deambulamos por caminos vecinales intrincados y antes de arrimarnos a ese ramal pasamos por el costado de una vieja conocida, la estación PUEBLITOS, visitada allá lejos y hace tiempo en el 2010, justo en el preciso momento que España se consagraba Campeón de Mundo de fútbol venciendo a Francia y justo también cuando se producía un eclipse solar. Momento inolvidable con los viejos amigos del Suzuki Club, que nos obligó a volver a pasar para recordarlo. AQUÍ la vieja crónica de esa visita.

La estación está habitada y bastante cuidada y el lugar sigue tan despoblado y solitario como siempre. Paramos a comer unos sándwiches frente a la escuela del lugar y disfrutar del tranquilo entorno.

Ya descubrieron la primer parte del título de la entrada. Mas luego continuamos contorneando campos y bañados por huellas apenas marcadas, hasta que logramos salir en las cercanías de la primera estación del ramal que pensábamos visitar: ISLAS. Acá el otro motivo del título.

ISLAS nos sorprendió: está a la vera de la ruta asfaltada, semi oculta dentro de un monte cerrado, pero para nuestra sorpresa, llena de vida y casi con esplendor pese a que hace mucho que no circulan trenes.

Ocurre que un curioso y muy amable personaje, que se afincó allí después de pelear por mucho tiempo su posesión con la gente de ferrocarriles, se la puso al hombro y la transformó en un centro cultural donde se realizan eventos con regularidad. Por supuesto, vive feliz allí, desarrollando además actividades rurales en este bucólico ambiente.

Se trata de Gustavo, quien inmediatamente se acercó a nosotros al vernos estacionar y nos mostró con orgullo todas las instalaciones recuperadas restauradas con sus propias manos y nos contó interesantes historias del lugar y de las actividades que allí desarrollan, desde talleres de tejeduría hasta recitales folclóricos, pasando por peñas y otros eventos.

Sin planearlo estuvimos allí casi una hora disfrutando de Gustavo y sus historias del lugar, el cual recomiendo visitar especialmente.

Retomamos la recorrida ya que el objetivo era rodar a Pampa 03 y los próximos pasos serían enhebrar los pueblos y estaciones que siguen hacia el oeste, empezando por VALDES hasta llegar a DEL VALLE.

EL CANAL UNO

23 de octubre de 2022

<< Venimos del CANAL 5

Salimos temprano de Ayacucho porque hacia el fin del día todos teníamos que volver a casa y todos estábamos relativamente lejos.

El objetivo del día era acceder al nacimiento del Canal 1, donde justo confluyen los arroyos Langueyú y El Perdido y donde las fotos satelitales muestran algo curioso a descifrar; además, si lo lográbamos, era probable que pudiéramos recorrer su traza y salir «off rodad» hacia la Autovía 2, sin embargo, casi todo era incierto porque teníamos que meternos por dentro de campos privados, pero si no probábamos, nunca lo sabríamos.

Objetivo del día: el punto tripartito Langueyú-El Perdido-Canal 1

Siguiendo las vías del extinto ferrocarril Chas-Ayacucho subimos hacia el norte hasta que hicimos la primera parada en la estación SOLANET, que está habitada y donde nos tuvimos que conformar con sacarle fotos desde lejos.

Un poco más al norte encontramos el arroyo El Perdido, donde unas extrañas construcciones nos llamaron la atención. Y por supuesto las investigamos.

Por lo que pudimos deducir se trata de cámaras para medir niveles y caudales, por supuesto en desuso. Como de costumbre, es llamativa la magnitud de las instalaciones en el medio de la nada, que muestra que alguna vez las cosas se pensaron en grande.

Seguimos adelante y ahora nos detuvimos en el arroyo Langueyú, donde una frondosa arboleda esconde no solo el puente vial, sino también el puente ferroviario en desuso. Siendo la hora del mediodía y siendo tan hermoso el lugar, fue el elegido para almorzar, donde nos deleitamos con unos bifecitos al disco, que se habían postergado por el raid de ayer.

El sitio resultó un pequeño impensado paraíso, donde la naturaleza en su máxima expresión intenta retomar el control sobre la acción humana.

El mejor ejemplo es un árbol «comiéndose» los perfiles del robusto puente ferroviario de la traza abandonada. Una postal del «mundo sin humanos».

Poco más adelante llegamos a Langueyú, donde los que no conocían fueron a fotografiar el viejo almacén y su inmaculado surtidor a manija mientras que yo me ocupé de averiguar si podríamos entrar al Canal 1; las primeras tranqueras estaban abiertas pero no encontraba gente a quien preguntar qué seguía más adelante; al final apareció un puestero que me dio la buena noticia que podríamos seguir sin problemas y que también podríamos recorrer el canal de punta a punta, sin camino muy marcado, claro. Avisé por radio a los demás que se vengan.

Camino a la confluencia de los arroyos, empezaron a aparecer obras hidráulicas complementarias, como canales y puentes-compuerta parecidas a los que habíamos visto en el Canal 5, evidentemente fuera de operación a juzgar por su estado.

Bordeando este último canal secundario finalmente llegamos al objetivo que buscábamos, la confluencia de los arroyos Langueyú y El Perdido, donde nace el Canal 1, un punto verdaderamente muy singular, nada que ver con el humilde inicio del Canal 5.

Para empezar el lugar es muy bonito por culpa de una frondosa arboleda en sus alrededores y precisamente en el punto de concurrencia, hay una especie de dique que embalsa parcialmente los arroyos.

Allí se genera una pequeña cascada artificial con escalones para disipar energía y evitar la erosión, con bastante caudal en ese momento. El Canal 1 arranca con un cauce de considerable ancho y profundidad pese a que estábamos en una época de relativa sequía (tengan presente que esto fue a fines de 2022)

A partir de aquí, no hay mas huellas transitadas. La única posibilidad es avanzar por el cauce o por los terraplenes del Canal 1 buscando el terreno más parejo posible.

Aclaro que casi todos estos canales tiene un doble cauce: uno central, de unos pocos metros de ancho y más profundo por el que siempre circula agua y dos cauces laterales, de decenas de metros de ancho, limitados por los terraplenes para poder asumir los caudales propios de las inundaciones. Por estos cauces laterales estuvimos circulando.

Sección del canal

Se nota que muy de vez en cuando alguien sale hacia el este por aquí, pero les aseguro que es bastante tortuoso, a tal punto que desinflamos bastante los neumáticos para soportar los saltos constantes.

Hay alambrados que cruzan el canal, pero en todos los casos siempre había tranqueras de alambre que se podían sortear.

A lo largo de los 25 kilómetros de recorrido, volvimos a encontrar el mismo tipo de compuertas que habíamos visto en el Canal 5. No encontramos ningún puente hasta que llegamos al primer camino vecinal, donde había uno muy importante de construcción metálica reticulada.

Llegado a este punto, si bien teníamos ganas de continuar por este canal hasta la Autovía 2, no nos daban los tiempos, así que apuramos el regreso a través de caminos vecinales que nos depositaron cerca del famoso parador «Al ver verás» pero antes nos detuvimos a curiosear en la estación PARRAVICINI, donde había máquinas destinadas al cambios de vías que no podíamos dejar de ver.

La estación Parravicini

La grata sorpresa fue que lo que de casualidad se nos había negado el día anterior por unos minutos en Dolores, ahora de pura casualidad se nos brindó en Parravicini: justo venía un tren desde Mar del plata que además iba intercambiar el testigo con el jefe de estación.

Filmado por Andres Pino

Y aquí se terminó este recorrido por canales bonaerenses, que seguramente continuará apenas podamos. Hay todavía mucho por investigar.

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